jueves, 24 de junio de 2010

La educación chilena: de mal en peor por Rafael Luis Gumucio Rivas (Chile) sábado, 23 de febrero de 2008



Aún tengo en la retina aquella absurda ceremonia en la cual los jefes políticos, tanto de la Concertación, como de la Alianza, se tomaban de las manos a la par celebraban jubilosos el que todos ellos llamaban “histórico Acuerdo”, respecto a Ley general de Educación, en uno de aquellos salones del Palacio del Zorro – La Moneda -. Como todos estos leoninos pactos, es siempre la derecha la triunfadora y la educación sigue siendo un buen negociado, especialmente para los sostenedores de establecimientos privados. Dicha celebración parecía un verdadero festival de vanidades, similar al de Viña del Mar: al final, la gaviota de oro se la llevaron los Larraínes y Cía. Ltda., con la repetida canción de la libertad de educación que, en Chile, es libertinaje del lucro.

De nada sirvieron las buenas propuestas – desde los “pingüinos”, pasando por el Colegio de Profesores y numerosos educadores de verdad – para terminar con el lucro de quienes se enriquecen a costa del dinero de todos los ciudadanos. No cabe duda, hoy más que nunca, de que debemos reemplazar el sistema de educación actual por un Estado docente descentralizado: una educación de calidad, versus una educación de mercado. El gobierno ha funcionado siempre sobre la base de victorias a lo Pirro: se creía que un a superintendencia de educación y una agencia privada de calidad podrían controlar esta ansia ilimitada de lucro y de usufructo de fondos públicos del cuales hacen gala los sostenedores privados. El último escándalo prueba que susodicho control es absolutamente ineficiente frente a un país dominado por la utopía del mercado neoliberal.

La historia de Chile, a comienzos del siglo pasado era, a mi modo de ver, muy útil para entender con detenimiento los escándalos que ocurren en la actualidad, informados muy superficialmente por los Diarios de la derecha duopólica. En 1900, Enrique MacIver denunció, en el Ateneo de Santiago, lo que él llamaba la crisis moral donde, una de sus raíces emanaba del sistema educacional. Creo firmemente que, ad portas del Bicentenario, Chile está viviendo una nueva crisis, que no sólo es moral, sino que descomposición política: del Transantiago pasamos a Ferrocarriles, del MopGate a las coimas, a la educación, mientras Corría el billete, como titula su libro un conocido escritor.

La Concertación jamás tuvo la voluntad de poner fin al caramelo envenenado que le heredara el Corrupto, asesino y ladrón Augusto Pinochet y prefirió el pacto entre castas con la Alianza: se trataba de la política de los “acuerdos”, de mantener incólume la utopía neoliberal. Así son los mismos tecnócratas y burócratas que se reparten el queso de loas dineros fiscales.

Los Seremis, secretarios ministeriales en cada Región, son un legado de la dictadura, aparentemente con objetivo de regionalizar el país. La verdad es que son ministros en chico, una especia de gamonales provincianos, que se sienten deslumbrados ante el poder y que, por diversos motivos, no han logrado, dentro de sus respectivas tribus políticas, altos cargos en la administración fiscal. Como siempre, pagan los chicos por los grandes y, como consecuencia, es muy posible que terminen siendo los únicos responsables de lo que se llama, en forma sutil, “desprolijidades administrativas” o “faltas benignas de control contable”. Es como si la educación fuera tarea exclusiva de contadores, o como si bastara con buenos balances para administrar el poder. Además de tecnocrático, el gobierno es ineficiente, por lo cual debiéramos concluir que las cabezas de huevo no sirven para nada. Esto de la desprolijidad sólo se la tragan los muy ingenuos.

La pillería, la falsificación, el fraude y otros vicios, son verdaderas instituciones nacionales, por algo la figura del macuco y el muñequero ha sido admirada en nuestra historia, pero lo importante es no ser descubierto. Que los sostenedores falsifiquen libros de asistencia para aumentar el lucro, en base a subvenciones, no es nada nuevo en Chile: en el pasado se hacían votar a los muertos y se compraban los votos. Nada cuesta colocar alumnos inexistentes como geniales estudiantes o, en otros casos, niños perfectamente normales, como minusválidos, el papel aguanta todo. Según los sostenedores, estaríamos plagados de Pico de la Mirándola - es decir, en presencia de grandes sabios, ausentes de las escuelas-.

Como siempre ocurre en estos casos, no se sabe, a ciencia cierta, el monto de los dineros no respaldados; según la Contraloría, ascenderían a 262 mil millones de pesos. Según la ministra del Ramo, estos gastos están perfectamente justificados y no se ha perdido un solo peso. El ciudadano queda con cuello, es decir, termina sin comprender nada, o ¿puede ser una de las tantas “calumnias” de la oposición o simplemente desórdenes contables? Al fin y al cabo, lo que sí está claro es el constante abuso fraudulento de los sostenedores de un sistema privado, donde predomina un moral de mercader y una política apartada de la ética.

Como lo escribieran Luis Barros y Ximena Vergara en su libro, El modo de ser aristocrático, refiriéndose a la crisis de los años 20 del siglo pasado, “es una crisis de estancamiento y de descomposición, es la reacción ante un orden de cosas que ha entregado todos los privilegios a una minoría cerrada absolutamente en sí misma al extremo de dejar sin definición social al resto”. Nos encontramos ante dos castas, múltiples tribus, dos plutocracias que se disputan el poder sin proyecto político, sin sueños y con un gran desprecio por los ciudadanos.

Esta historia de los descuidos y desórdenes administrativos y contables –ojalá fuera sólo eso – viene desde tiempos muy remotos de nuestra historia: en los años 20 se repartían entre los parlamentarios las tierras fiscales, en Magallanes, en las concesiones salitreras en el norte y los dineros destinados a los albergues de cesantes: existía una especie de complicidad corporativa que hacía imposible denunciar estos escándalos, so pena de ser considerado un traidor o un díscolo. El senador Joaquín Echenique se atrevió a acusar a sus colegas, costándole el aislamiento por parte de sus pares; incluso, el diario Claridad, de la Federación de Estudiantes de Chile, reconoció el valor de este honrado senado: “ Diríase que el senador Echeñique defiende el dinero del fisco como si fuera suyo...” (Góngora, 1986: 121).

Es cierto que la derecha carece de autoridad moral – son Catones con el marrueco abierto - pues callaron e, incluso, defendieron los latrocinios del tirano Pinochet, sin embargo, hacen falta personas valientes y transparentes como el senador Echeñique -, al menos, la Contraloría ha sacado la voz para transparentar los procedimientos administrativos.

En el Chile monárquico presidencialista, las facultades fiscalizadores de la Cámara de Diputados se convierten en una broma; incluso la interpelación, que es una institución adecuada en un régimen parlamentario – pues conlleva la caída del Gabinete – en el presidencialismo se convierte en un circo de preguntas y respuestas, destinadas mas bien a dar gusto al público de la Sala que dilucidar el objeto y el fondo de la interpelación. Siempre termina en los tantos empates morales a la chilena.

ANÁLISIS

En este articulo el autor se va en contra las autoridades políticas con respectos al déficit que tenemos hoy en la educacion lo cual con cuerdo absolutamente con el ya que son ellos los responsables de que tengamos esta crisis en el sistema esducativo ,acá se refiere irónicamente a los político como cerraban el pacto llamado "acuerdo histórico " que se realizo en el palacio de LA MONEDA respecto a la ley general de la educacion ,el dice que hoy mas que nunca debemos reemplazar el sistema de educacion actual por un estado docente descentralizado : una educacion de calida versus una educacion de mercado .Dice también que esto no es de ahora ,vuelve al pasado recordando que el 1900 ENRIQUE MACIVER denuncion lo que llamaba crisis moral donde una de sus raíces emanaba del sistema educacional .Estoy de acuerdo con el cuando hace mansión que a pasos del bicentenario estamos en una crisis educacional .Bien decía Fernando Savater en su libro el VALOR DE EDUCAR "que la pregunta por el sentido de la educacion no equivale tan solo a ¿que es la educacion ? sino mas bien ´¿ que queremos de la educacion ? ,y hasta ¿que deberíamos pedirle a la educacion ?."y agrega "el sentido de la educacion es conservar y transmitir el amor intelectual a lo humano.aunque este propósito sea demasiado amplio agrega.En nuestro país tenemos que lograr mejorar la calidad de la educacion teniendo no solamente equipos tecnologicos sino que también profesores de calidad .Y fiscalizar a modo que se cumplan las exigencis establecidas para que no nos encontremos con sostenedore que se lucran ,a costa de falsificaciones de alumnos ausentes ,y terminar con la mala administración de algunos establecimientos ya que los únicos perjudicados son los alumnos.

AUTOEVALUACION


1 5PUNTOS
Presento un texto que trata los temas desde una perspectiva educativa y es de mucho interés. (esto por que todos mis compañeros y compañeras están invitados a leer mis textos y comentarios)
2 5 PUNTOS
Presento un texto que tiene una extensión mínima de al menos el equivalente en Word a 3 hojas de oficio. (el máximo no está regulado)
3 5 PUNTOS
La presentación la he realizado de tal manera que sea de fácil lectura (respecto al color, tamaño y diseño de la letra) y se puede distinguir con claridad, en la presentación, el texto de mi análisis.
4 5 PUNTOS
Le he incorporado al texto algunos gráficos o dibujos o fotografías alusivas al tema tratado, pues considero que esto invita a una lectura más amena y denota más interés por parte del o la autora del blog (y he incorporado mi propia fotografía)
5 5 PUNTOS
Inicio mi análisis planteando como yo entiendo lo desarrollado por el autor (parafraseo)
6 5 PUNTOS
Durante el análisis planteo con claridad mis planteamientos, críticas, puntos concordantes o discordantes con el autor/a.
7 4 PUNTOS
Durante el análisis utilizo frecuentemente el recurso “citas de otros autores” para reforzar lo que he planteado yo, o algún punto que considero importante tratado por el autor del texto.
8 3 PUNTOS
Las citas que utilizo son de diversas fuentes, tales como, otros autores buscados por mi, autores o ideas tratadas en clases, citas de presentaciones o disertaciones de mis compañeros, citas de artículos anteriores, etc.
9 3 PUNTOS
Realizo en mi análisis aplicaciones o referencias a nuestra realidad educativa si es un texto extranjero, o a realidades educativas que yo he vivenciado para explicar con un sentido contextual el texto presentado.
10 4 PUNTOS

En el último punto del análisis presento una síntesis de lo que he querido expresar, a modo de conclusión.
Suma parcial de puntos de cada columna: 44
Mi suma total de puntos, según la suma parcial anterior, es de…….44…puntos.
La nota de mi autoevaluación es: 6.1
La nota se obtiene multiplicando el puntaje total por 0.14
(Ej.: 50 ptos. Por 0.14 = 7.0

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